Puedes pasarte dias y dias paseando por Toledo y descubrirás cada día nuevas maravillas, es curioso que con todas las veces que he hecho mis recorridos, todavía me quedan cosas por descubrir.
Encontrarás mas de 1.000 fotos de la ciudad
La palabra mudéjar designa
no sólo a los musulmanes que vivían en territorios gobernados por
cristianos, sino también al estilo arquitectónico más característico de
la ciudad de Toledo. Puertas monumentales, Iglesias e, incluso,
sinagogas, fueron construidas siguiendo los modelos del arte islámico.
En esta visita podremos conocer los interiores de la Puerta de Alfonso VI y la Mezquita del Cristo de la Luz,
así como las impresionantes fachadas de la Iglesia de Santiago el
Mayor, la Puerta del Sol o la Iglesia de San Vicente, edificios que
constituyen la prueba irrefutable de la integración de las Tres Culturas. Un recorrido por las calles toledanas y su historia mudéjar y neomudéjar.
En el Museo Victorio Macho se muestra una buena parte de la
colección legada por el escultor, destacando esculturas como "La Madre",
"El hermano Marcelo", "Torso Gitano", "la Máscara", "la Niña Vasca";
retratos de personalidades como Marañón, Unamuno, Cajal, Galdós, "la
Pasionaria" y bocetos de los grandes monumentos que realizó en España y
América. Así como numerosos dibujos con la serie de hombres del campo,
los desnudos de mujer y los autorretratos. En el rehabilitado conjunto arquitectónico de Roca Tarpeya se ofrecen
también salas de exposiciones temporales, diversos actos culturales,
reuniones de trabajo, cursos y conferencias servicios como el "Centro de
Documentación", especializado en temática toledana y proyecciones de un
programa audiovisual sobre la ciudad de Toledo y su historia.
En un singular emplazamiento de un escarpado promontorio sobre el
Tajo se encuentra "Roca Tarpeya", lugar elegido por el escultor Victorio
Macho para edificar en 1953 su casa y su taller. Hoy acoge la sede de la Real Fundación de Toledo que asume los fines
de la Fundación Victorio Macho que estableciera el escultor. Bibliografia:Turismo-Toledo.com
Es de origen musulmán, de cuya época conserva restos en el
segundo cuerpo interior. Su nombre deriva de la palabra árabe
Bab-Shagra, que significa "Puerta de la Sagra". Fue totalmente
reconstruida bajo los reinados de Carlos V y Felipe II, según las trazas
de Alonso de Covarrubias. Está formada por dos cuerpos, entre los que
se intercala una plaza de armas.
El monumental cuerpo exterior está formado por un arco de triunfo de
sillares almohadillados, coronado por un enorme escudo imperial de la
ciudad, con su inconfundible águila bicéfala y flanqueado por dos
grandes torreones semicirculares de mampostería con las figuras de dos
reyes sedentes, símbolo del buen gobierno del escudo medieval.
El cuerpo interior es de arco de medio punto flanqueado por torreones
cuadrados coronados por chapiteles de cerámica, en una de cuyas caras
aparece el escudo imperial de Carlos V, y ajedrezado en otras.
El carácter monumental y no defensivo queda patente en la inversión de
las troneras ubicadas casi a ras del suelo y sillares en relieve
coronando las torres. Bibliografia: Turismo-Toledo.com
Puerta de origen musulmán, muy modificada. En su versión actual
data de 1576, y se estructuró en planta cuadrada a base de un pequeño
patio interior rodeado de cuatro torres cubiertas por chapiteles de
pizarra.
A ambos lados luce portadas renacentistas con blasones, el de la ciudad
al exterior y el de Felipe II al interior. Debajo de ésta se observa una
bella imagen de Santa Leocadia, patrona de Toledo y de esta puerta que
es la única abierta al tráfico rodado.
Su nombre proviene de las cambroneras, arbustos espinosos que crecían en el lugar.
Para distinguirla de la Puerta Nueva de Bisagra, también se la denominó de Alfonso VI.
Conserva, en gran parte, su primitiva estructura, la única de ingreso
recto, reformado en el siglo XIII en acodado, resguardada por recias
torres adelantadas de estilo esencialmente califal.
En su fachada exterior muestra un curioso arco de herradura rodeado de
alfiz, atravesado por un dintel y coronado en la clave con un relieve
visigodo.
Los tres arcos y las ventanas de la parte superior son fruto de la
mencionada reforma mudéjar que introduce mampostería y ladrillo sobre
sillares y un rastrillo interior para impedir el paso al enemigo.
Puerta del Sol
Torre albarrana que fue construida probablemente en los tiempos
del reino taifa, como indican sus arcos de herradura interiores. Fue
reedificada en el siglo XIV en estilo mudéjar, con el empleo de los
típicos materiales: sillares, mampostería y ladrillo.
El vano es de arco de herradura enmarcado en otro sobre el que aparece
un doble friso de arquería, sobre el arco, en el siglo XVI, se añadió un
relieve con el emblema de la Catedral bajo la luna y el sol (que da
nombre a la puerta). Los matacanes, las buhardas y las almenas le dan
aspecto militar, aunque su función ya iba ser más de arco triunfal que
defensivo.
Contiene algunos elementos ajenos a su estilo, como los restos de un sarcófago paleocristiano o un pequeño busto clásico.
Puerta de Bab-al-Mardum o Valmardón
La puerta de Valmardón era una de las que permitían el acceso a
la medina islámica toledana. Su nombre musulmán indica que durante un
cierto tiempo estuvo tapiada, al ser utilizado como paso principal la
cercana puerta del Sol, más accesible y con menos pendiente.
Sus restos más antiguos se datan en torno a los siglos IX y X, aunque
los primeros documentos que la mencionan son de fecha posterior. La
pérdida de su valor defensivo significó la desaparición de la estancia
superior y de sus primitivas torres posiblemente ya en el siglo XV. Por
entonces se la conocía como puerta del Mayordomo o puerta de la Cruz y
en ella vivía el corregidor de la ciudad. También fue cárcel y tuvo
otras funciones.
Los Reyes Católicos la cedieron a Pedro Lasso de Castilla. En poder de
sus descendientes, los Mendoza, estuvo hasta bien entrado el siglo
XVIII. Después fue utilizada por el hospital de San Lázaro para cuidar a
los enfermos de tiña, lepra y sarna. Desde finales del siglo XIX es
usada como vivienda particular.
Puerta de Alcántara
Se trata de una de las puertas más importantes del recinto militar, en la muralla oriental.
Es de origen árabe, como delata su estructura en codo, aunque fue
reconstruida en época cristiana. El vano es de arco de herradura y está
flanqueado por dos torres cuadradas con aspilleras laterales. Su
estructura se ha conservado hasta nuestros días por haber sido cegada
desde el siglo XVI hasta el año 1911.
El espacio entre esta puerta y el puente formaba una plaza cerrada por otras dos puertas laterales.
El museo reparte su colección en tres secciones: Arqueología,
dedicada a las culturas romana, visigoda, árabe y mudéjar; Bellas Artes,
con una importante muestra de pintura toledana de los siglos XVI-XVII, y
obras de artistas como El Greco; y Artes Industriales, que con ejemplos
de cultura popular y tradición artesana local (cerámica, vidrios,
tejidos, forja y orfebrería). Filial del Museo del Prado de Madrid, alberga de manera itinerante
colecciones procedentes de este museo, así como exposiciones temporales
de diversa índole.
El edificio La construcción del hospital se debe a la voluntad del Cardenal don
Pedro González de Mendoza, acorde con el espíritu de la época. Los Reyes
Católicos fundaron el hospital en Santiago de Compostela.
Los hospitales medievales eran insalubres salas comunes, de reducidas
dimensiones, destinados a la asistencia a transeúntes desamparados y
desvalidos, así como a la recogida de niños abandonados. Las nuevas
ideas de higiene, con la importancia de la limpieza, el sol y espacios
bien ventilados llegaban de Italia. La novedad era la planta de cruz
griega y cuatro patios cuadrados con galerías alrededor.
La estructura del hospital toledano no es plenamente renacentista,
sólo llega a tener dos patios y la portada que no ocupa el centro de la
fachada constituye un rasgo todavía medieval. También la ornamentación
de tipo plateresco está demasiado concentrada, con las ventanas que casi
se sobreponen a la portada, lo cual demuestra el conocimiento de los
elementos pero no su correcta distribución.
La construcción modificó el entorno, abriendo una amplia explanada
delante de la fachada. Los arquitectos iniciales fueron Antón y Enrique
Egas, a los que sucedió Alonso de Covarrubias. El zaguán de entrada está
cubierto con bóvedas góticas, mientras que las crujías del cuerpo
principal presentan bellos artesonados con casetones de madera. El
crucero se abre a los dos pisos, cubierto con una bóveda de crucería de
influencia musulmana, ya que sus nervios no se cruzan en el centro, y
detrás de él se encontraba la capilla. Las techumbres del piso superior
presentan lazos y tirantes.
Sobre los restos de la basílica visigoda de Santa Leocadia se
erige hoy la ermita del Cristo de la Vega, en la que se conserva el
ábside del siglo XIII, siendo el resto destruido en la guerra de
Independencia.
Al exterior del ábside se conservan restos de policromía y la única nave
está decorada, tanto exterior como interiormente, con cuatro órdenes de
esbeltas arquerías ciegas, inusual en los interiores.
El presbiterio está presidido una talla de Cristo con una mano
desclavada, protagonista de la famosa leyenda recogida por Zorrilla como
"A buen juez mejor testigo". Desde el siglo XVII se celebran los
afamados "reviernes", durante las siete semanas entre la Pascua de
Resurrección y la de Pentecostés. Bibliografia: Turismo-Toledo.com
El Archivo Histórico Provincial de Toledo es el centro que conserva
documentación desde la Edad Media hasta la actualidad referente a la
provincia de Toledo con el fin de ponerla al servicio de los ciudadanos y
ciudadanas, y con los objetivos prioritarios de apoyo a la gestión
administrativa, a la información, a la investigación y a la cultura.
La Carta de Servicios del Archivo Histórico Provincial de Toledo es un
documento que informa a la ciudadanía sobre los servicios que ofrece y
los compromisos que asume en la prestación de los mismos. La medición
del grado de cumplimiento de estos servicios y compromisos es una tarea
esencial en el proceso de mejora continua de la Administración de la
Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Blibiografia: toledo-turismo.es
Francisco Ortiz
Canónigo de Toledo, primer blibiotecario de la Catedral y Nuncio Apotólico del papa Sixto IV, nació en Toledo, participó desde joven en varias revueltas en la Ciudad. Huérfano de madre escapó de casa de su padre en busca de aventuras hasta que resultó herido por un toro en las fiestas de Ocaña y su padre le obligó a regresar.
En 1574 Sixto IV le nombra Nuncio Apostólico. Se enfrentó a los Reyes Católicos e incluso llegó a estar encarcelado, siendo su casa saqueada y perdiendo todos sus cargos para quedar como simple Canónigo. Marchó a visitar al Papa, que el 23 de Marzo de 1483 le otorgó la bula para construir el Hospital.
La actual catedral de Toledo es un edificio gótico del s. XIII,
erigido sobre la antigua mezquita árabe, que a su vez se edificó sobre
un templo visigodo y cristiano anterior. Fue promovida por el arzobispo Jiménez de Rada, que trajo el gusto
por el gótico francés, evidente en la puerta norte, que presenta
evidentes analogía con Notre Dame de París. Sus escenas esculpidas en
piedra, sobre la vida de Cristo, fueron un auténtico catecismo durante
la Edad Media. Contemplado comenzando por su extremo exterior izquierdo,
recorreremos desde la Anunciación hasta el Jucio Final.
Las puertas son una parte fundamental de la fachada principal. Además
de la mencionada, la Puerta del Perdón, en el centro de la fachada
principal, es del s. XV, plenamente gótica, y sólo se abre en grandes
ocasiones. La Puerta de los Leones, la más moderna, tiene uno de los
cojuntos de esculturas hispano-flamencas más importante del s. XV, que
alcanzan su cumbre en la representación de la Virgen, en su parteluz. Bibliografia:Turismocastillalamancha.es
Las puertas, tanto como los de edificios públicos como de los palacetes, casas señorales son de una enorme belleza y cada una de ellas tiene su propia identidad, cuando vas visitando la ciudad merece la pena perder unos minutos para poder contemplarlas.
El edificio fue levantado como sede y cárcel de la Santa
Hermandad, organización de origen medieval, de ganaderos para proteger
los caminos y los campos de bandidos y ladrones.
Los Reyes Católicos la institucionalizaron. Quedó disuelta a finales del
siglo XVIII, y es cuando se vende el edificio y transforma en posada
que le da el nombre. La portada, típica del gótico-mudéjar toledano, se
adorna con las señas de la Hermandad: dos "cuadrilleros" o ballesteros,
que flanquean al escudo de madera de los Reyes Católicos.
Es el único edificio conservado de aquella época de arquitectura civil y
uso público, sin que haya tenido nunca carácter religioso. Destaca un
gran salón en la planta superior, antigua sala de juicios, decorada con
pinturas murales, repitiendo el motivo de los ballesteros.
En los sótanos se conservan las mazmorras, con tres celdas abovedadas
que salen a un profundo patio de luces, siendo la estrecha escalera el
único acceso y la imposible salida.
En la actualidad, acoge un Centro Cultural Municipal y otros usos administrativos. Bibliografia:Turismo-Toledo.com
Pasearse por Toledo es como viajar en una máquina del tiempo y la historia de la ciudad en los dos últimos siglos está ligada al tren y a su estación ferroviaria hasta la actualidad, cuando en 2005 se inauguró la línea de alta velocidad que conecta con Madrid.
La histórica estación ferroviaria de Toledo celebra estos días el centenario del inicio de su construcción, ya que el 4 de marzo de 1914 comenzó a contruirse este edificio que ha visto pasar a millones de viajeros del tren por sus andenes a lo largo de estos cien años.
El edificio se construyó en los
terrenos aledaños de una estación anterior, que siguió prestando
servicio hasta que en abril de 1917 concluyeron las obras de la nueva
terminal, aunque la estación se inauguró el año anterior.
Declarada Bien de
Interés Cultural, con la categoría de Monumento, desde 1991 e integrada
en el Patrimonio Histórico Español, es obra del arquitecto Narciso
Clavería, Marqués de Manila, quien redactó un proyecto cercano a
los dos millones de pesetas para la Compañía de los Ferrocarriles de
Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA).
De estilo neomudéjar,
la estación de Toledo forma parte del acervo histórico y artístico de
la ciudad como un claro ejemplo del rico legado patrimonial de la
arquitectura ferroviaria española. A la izquierda hay una torre de reloj
que imita los minaretes y campanarios de las iglesias.
Además, su amplio vestíbulo interior
constituye en sí mismo un gran tesoro artístico y un rico escaparate de
las artes decorativas a base de rejerías, yeserías, artesonados,
vidrieras, cerámicas, mobiliario, lámparas o detalles de cantería. En
este conjunto, destaca especialmente la taquilla, que presenta un forjado espectacular.
El Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda contiene
varias colecciones arqueológicas de los siglos VI, VII y VIII, que
muestran algunos de los vestigios histórico-artísticos de lo que fue la
antigua capital del reino visigodo de Toledo, tales como cimacios,
capiteles, relieves, muestras epigráficas, pintura, documentos y
orfebrería. También se exhiben los ajuares encontrados en la Necrópolis de Carpio
de Tajo, así como excelentes reproducciones de las coronas votivas del
Tesoro de Guarrazar.
En cuanto a la iglesia, se caracteriza por tener una planta basilical
de tres naves, separadas por arcos de herradura califal, que se
sustentan en pilares a los que se adosan columnas con capiteles
reutilizados (seis de origen visigodo), capilla absidal y una esbelta
torre. La cúpula del ábside es de Covarrubias y el retablo de Diego de
Velasco. Los frescos que recubren los muros (s. XIII) poseen acusadas
influencias románicas e hispano-árabes. Bibliografia:Turismo-Toledo.com
El Hospital de San Juan Bautista es uno de los más hermosos y
representativos monumentos del Renacimiento español que, además, exhibe,
en un ambiente palaciego, una extraordinaria colección pictórica y
mobiliaria del Siglo de Oro y la única farmacia hospitalaria de dicha
época conservada íntegramente.
El "primer edificio totalmente clásico de Castilla", también conocido
como Hospital Tavera o de Afuera, por estar situado extramuros de la
ciudad, nació en el siglo XVI con una doble función: hospital para "los
tocados de diferentes enfermedades" y panteón de su fundador, el
Cardenal Juan Pardo Tavera
El museo exhibe, además de una importante colección de muebles y de
tapices flamencos de los siglos XVI y XVII, una formidable pinacoteca
que reúne obras de El Greco, Luca Giordano, Zurbarán, Tintoretto,
Pantoja de la Cruz, Carreño de Miranda, Sánchez Coello, etc.
La singular riqueza espacial del Hospital Tavera se evidencia en sus
patios, en las largas crujías de las antiguas enfermerías, iglesia,
sacristía, cripta permitiéndonos disfrutar de la belleza de las obras de
arte que atesora como el sepulcro del Cardenal Tavera, obra de Alonso
de Berruguete o el retablo de la Iglesia, proyecto iconográfico de El
Greco. Bibliografia:Turismo-Toledo.com
Conservada íntegramente, es la más importante muestra de arte
islámico de Toledo. Los nueve espacios en que se divide su interior,
cubiertos de bóvedas nervadas, reflejan el momento de esplendor califal
en que se construyó: el año 999.
Sus capiteles visigóticos sustentando arcos de herradura, y la
cabecera románico-mudéjar del siglo XII son un perfecto ejemplo de cómo
las diferentes culturas se han influenciado mutuamente en la ciudad. Bibliografia:turismocastillalamancha.es
De origen romano, fue muy dañado y reconstruido en el siglo X.
Es cuando desaparece el tercer aro, reducido a un portillo con arco de
herradura.
Bajo el reinado de Alfonso X sufrió graves desperfectos y fue
reconstruido. A este último período pertenece el torreón occidental,
luego modificado y decorado bajo el reinado de los Reyes Católicos,
cuyas armas decoran sus muros. Falta en ellas el fruto de la Granada,
pues la reconquista no estaba aún concluida.
El torreón oriental fue reemplazado por un arco triunfal barroco en
1721, dado su estado ruinoso. Es declarado Monumento Nacional en 1921. Bibliografia:Turismo-Toledo.com
Toledo árabe La estructura urbana de Toledo es árabe, con sus calles estrechas y
sinuosas, sus casas cuyos tejados casi se tocan, pero las ventanas nunca
se miran de frente. Edificios que encierran a la vista pública sus
joyas más preciadas, los patios llenos de verdor, azulejos y fuentes de
agua. De la docena de mezquitas que existieron quedan dos, la del Cristo
de la Luz, del año 999 y la de Tornerías, algo posterior.
La mezquita mayor estaba en el emplazamiento actual de la catedral, pero
parece ser que no fue un edificio notable, sólo espacioso para poder
acoger a todos los habitantes varones de la ciudad. La zona de el
Alcázar y el actual Museo de Santa Cruz con su zona adyacente hasta el
Puente de Alcántara, tenía muralla propia que separaba la alcazaba, su
guarnición y los palacios, del resto de la ciudad.
Los barrios del sur, colindantes con el río, estaban ocupados por
las tenerías, tintorerías y otras instalaciones relacionadas con el
agua. Se supone que allí construyó su legendario reloj y calendario
acuático el gran astrónomo Azarquiel.
Las puertas de Alfonso VI o Bisagra Vieja, la del Vado y la de
Alcántara y de Doce Cantos tienen estructuras árabes. La noria en la
orilla del Tajo, en el parque Safont, es herencia de las técnicas de
regadío musulmanas. Pero sobre todo, la herencia más patente y
omnipresente es la estética mudéjar en la arquitectura y decoración con
el uso del ladrillo, la mampostería, los variados arcos entrelazados,
las techumbres de madera y las ricas yeserías, utilizadas durante siglos
en todo tipo de edificios, incluida la catedral.
Bibliografia:Turismo-Toledo.com